viernes, 13 de junio de 2014

Los kurdos se afianzan como entidad al margen de Irak

Áreas de población kurda (Wikipedia)
Tras la invasión del 2003, los desplazados kurdos regresaron en masa a Kirkuk. Se les podía ver instalados de forma precaria en el estadio de la ciudad. "Kirkuk, Kirkuk, corazón del Kurdistán", clamaban los miles y miles que se congregaron en la villa en diciembre del 2013. Durante todos estos años Bagdad y Erbil, la capital del Kurdistán, mantuvieron un interminable rifirrafe en torno al futuro de la emblemática población.
Ayer, Irak asistió a lo que podría ser un nuevo paso hacia su total desintegración después de que las tropas del citado Kurdistántomaran el control de la de Kirkuk, aprovechando la huida masiva de los soldados iraquíes desplegados en la ciudad ante la ofensiva de la insurgencia.
"Estamos afianzando nuestro control de la ciudad y esperando órdenes para avanzar sobre las zonas que domina el ISIS", indicó a la prensa local el general kurdo, Shirko Raof.
El gesto kurdo -de un enorme calado político- no se circunscribió tan sólo a Kirkuk. Un portavoz de sus tropas citado por la agencia Rudaw, admitió que los militares del Kurdistán han tomado el corazón de todas las regiones que siempre reclamaron como parte de esa entidad autónoma.
Zonas que incluyen territorios de la provincia de Ninive como Sinjar o Rabia, de la provincia de Kirkuk y de la de Diyala. Ciudades como Al Qosh, donde los cristianos son mayoría, aparecieron engalanadas con la bandera roja, blanca y verde del Kurdistán.

'Colapso' de las fuerzas iraquíes

"El colapso del ejército iraquí no nos ha dejado otra opción que controlar algunas zonas con nuestras fuerzas. No las podíamos dejar vacías", observó el general kurdo Halgord Hekmat.
Erbil es consciente de la única oportunidad que les ha dado esta crisis y por ello ya hablan abiertamente de sus intenciones.
"No nos retiraremos de ninguna de las áreas en las que estamos ahora porque no podemos dejar a la población kurda desprotegida", advirtió, Jabar Yawar, otro representante de los uniformados del Kurdistán.
Los kurdos han dejado claro a las huestes del ISIS que no reaccionarán como el ejército iraquí. En poblaciones kurdas como Shangal, cerca de Mosul, o en Tel Ward, al oeste de Kirkuk, los militares kurdos han reforzado sus posiciones y han recibido a tiros a los milicianos que intentaban aproximarse.
"No dejaremos entrar ni a un solo miembro del ISIS", dijo un comandante kurdo a la agencia Afp.
La gesticulación de Erbil no se limita sólo al terreno militar. En la misma jornada los diputados de esa comunidad boicotearon la reunión del parlamento en la que el primer ministro, Nuri al Maliki, -enfrentado con Masud Barzani, el líder del Kurdistán- pretendía que la asamblea declarara el estado de emergencia a nivel nacional, que tuvo que ser suspendida ante la falta de quórum.
De hecho, los legisladores kurdos abandonaron Bagdad durante la jornada para regresar al Kurdistán. "Han vuelto para descansar", señaló un portavoz de la entidad autónoma con cierta ironía.

Milicias chiíes y clanes tribales

Mientras, la insurrección iraquí continuó su disparatada dinámica con combates en todas las provincias de mayoría suní, aunque lo que parecía un avance imparable de la alianza entre el ISIS y otras facciones de esa confesión religiosa comenzó a frenarse ante la reacción de las tropas especiales del ejército iraquí y sobre todo la aparición en escena de las milicias chiíes y de los clanes tribales, tan aguerridos como los propios militantes suníes.
El portavoz del ISIS, Abu Mohamed al Adnani, pidió en una alocución grabada que sus acólitos "marcharan sobre Bagdad, donde tenemos una deuda que saldar" y les exigió que no "cedan ni un milímetro" del territorio capturado "si no es por encima de sus cadáveres".
La televisión iraquí adujo que el ejército gubernamental y los paramilitares han conseguido recuperar el control de Tikrit -donde otros medios locales dijeron que habían destruido decenas de vehículos del ISIS- y rechazar un ataque contra Baquba.

Flujo de armas hacia Siria

Desde Siria, numerosos activistas comienzan a alertar sobre el ingente flujo de armamento que está siendo trasladado desde Irak hacia ese país. Temen que el ISIS, si su ofensiva iraquí se empantana, torne sus miras hacia Siria.
El propio ISIS ha distribuido imágenes de camiones transportando vehículos blindados, todoterrenos y cañones hacia el vecino país.
"El botín de Irak sin duda les dará recursos militares y financieros adicionales para dedicarlos aquí (en Siria). El ISIS lleva ahora las de ganar y pueden avanzar en Deir Ezzor", manifestó Valerie Szybala, delInstituto para el Estudio de la Guerra, a la página web Syria Deeply.
Akeel, un activista que ejerce también como portavoz de una facción del Ejército Libre de Siria (ELS), Ajfad al Rasul en Deir Ezzor, reconoció que los extremistas mantienen el cerco de esa estratégica ciudad, ubicada cerca de la linde con Irak.
"Al ELS y a Jabhat al Nusra se les están acabando las municiones. Pasa lo mismo con los alimentos. Sólo llegan a la ciudad a través del río, en barca, y es un viaje muy peligroso", explicó a través de Skype. El joven huyó el martes de la población por el mismo método, en una embarcación. "Casi me matan. Estoy vivo de milagro", precisó.

Carcomido por la corrupción

Sobre el papel, el ejército iraquí disponía de las suficientes capacidades para derrotar a los radicales. Las fuerzas armadas estánintegradas por más de 250.000 soldados, 400 tanques, 2.500 vehículos acorazados, casi 300 aviones y 129 helicópteros.
Pero el "nuevo Irak" que prometió George Bush cuando invadió el país en 2003 dista mucho de la descripción idealista que hicieron los responsables de una intervención que dejó la nación sumida en el caos.
El ejército, que primero fue disuelto, después fue reconstruido a base de antiguos militares pero también de milicias.
Lo mismo ocurrió con las fuerzas de seguridad. Durante los peores años de la guerra civil iraquí el ministro de Interior, Jawad al Bulani, reconoció a este periódico que al menos 150.000 uniformados adscritos a su departamento no eran sino "milicianos" ajenos a la autoridad del Estado. "Hemos encontrado en la policía falsificadores, estafadores, ladrones y criminales", admitió sin ningún reparo.
Pese a las múltiples y costosas reformas, las fuerzas armadas y la policía siguen siendo hoy en día estamento carcomidos por la corrupción como el resto del Estado.

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