miércoles, 24 de diciembre de 2014

"El Estado Islámico es una maquinación de Occidente para trocear Oriente Próximo"

Teodoro II, el actual papa copto
'Hay que lograr que los cristianos permanezcan en sus lugares de origen'

La mayoría de los musulmanes son moderados y aplican el Islam de un modo correcto'

'Se debería aumentar el control de Internet. Las sobredosis de libertad son perjudiciales'

Cercada por tanques del ejército, la residencia papal destila navidad por cada rincón. Un batiburrillo domina sus estancias: la figura de Santa Claus monta guardia cerca del belén y, a unos metros de José y María, un muñeco de nieve suspira por inviernos menos cálidos que el cairota. Es primera hora de la mañana y Teodoro II, el papa de la Iglesia Ortodoxa Copta, departe con sus consejeros. A sus 62 años, guía a la minoría cristiana más vibrante de Oriente Próximo.

Unos 10 millones de feligreses -que residen en Egipto o viven desperdigados por el mundo- para quienes Teodoro es al mismo tiempo padre espiritual y caudillo político. Licenciado en Farmacia, completó su formación en Reino Unido y dirigió un laboratorio del Estado egipcio antes de colgar la bata y refugiarse en el monasterio de Wadi Natrum, un oasis de paz en medio de una llanura salpicada de lagos de sal.

Wagih Sahbi Baqi Suleiman -su nombre de laico- fue elegido patriarca en noviembre de 2012 por gracia de la Divina Providencia, representada -como dicta la tradición- por la mano inocente de un niño con los ojos vendados. Desde su entronización, el heredero número 118 del legado de San Marcos -que fundó la institución a mediados del siglo I d.C.- no ha evitado los asuntos más espinosos.

Azote del islamista Mohamed Mursi, firmó el golpe de Estado que desalojó del poder a los Hermanos Musulmanes junto al entonces jefe del ejército Abdelfatah al Sisi y Ahmed el Tayeb, el gran jeque de Al Azhar, la institución suní más prestigiosa del mundo. Y no dudó en bendecir la llegada a palacio de Al Sisi, a quien suele describir como "un patriota competente" que "rescató a Egipto".

"Los cristianos de Oriente Próximo estamos preparados para librar la batalla espiritual por nuestra supervivencia en la región", asegura el pontífice en una entrevista exclusiva a EL MUNDO, la primera que concede a un medio en español desde su coronación.

P.- Imagino que su santidad está muy preocupada por las penurias que padecen los cristianos de Oriente Próximo...
R.- Así es. Estoy muy alarmado por lo que está sucediendo en la región tras la mal llamada primavera árabe. Me producen mucha tristeza los acontecimientos en Siria, Irak, Yemen o Libia aunque en cada país la coyuntura es diferente.

Por sus palabras se deduce que no es muy partidario de las revueltas que estallaron en 2011 a lo largo y ancho del mundo árabe...
Es que aquello, en ningún caso, fue una primavera. La primavera es una estación hermosa, con flores, verdor y sonido de pájaros. Un tiempo de paz y amor. Lo que hemos visto durante estos últimos cuatro años no es la primavera sino el otoño.

Durante 2014 el autodenominado Estado Islámico, que ha declarado un califato en amplias zonas de Siria e Irak, ha obligado a cientos de miles de cristianos a abandonar sus hogares... ¿Quién se esconde detrás de los yihadistas?
No soy un hombre de política pero creo que algunos países occidentales están intentado ejecutar un plan urdido para trocear Oriente Próximo en naciones más pequeñas y débiles con el objetivo último de proteger a Israel.

¿Considera entonces a Occidente culpable del nacimiento y desarrollo del IS?
Sí. En Irak o Libia se está aplicando la misma estrategia que ya hemos observado en Sudán. Grupos violentos como el IS son una maquinación de Occidente. [¿Con la financiación de países de la zona como Arabia Saudí?] Quizás pero no lo sé a ciencia cierta.

Y, entretanto, la minoría cristiana va desapareciendo del mapa...
Hay una conspiración en marcha para expulsarnos. La presencia cristiana en Oriente Próximo es muy remota. Tenemos lugares de culto y monasterios antiquísimos. La belleza de esta zona del mundo radica en que su fotografía incluye a musulmanes, cristianos y judíos. Esa imagen está cambiando pero el éxodo cristiano puede resultar muy peligroso para la estabilidad regional. Si nos borran, solo quedarán musulmanes y judíos. Unos y otros son incapaces de aceptarse. Si tal cosa ocurre, será el principio de una nueva guerra mundial.

¿Se imagina la estampa de un mundo árabe sin cristianos?
Sinceramente no. Esta región es la cuna del cristianismo. Oriente Próximo es un jardín diverso. La emigración por voluntad propia debe ser respetada pero no se puede tolerar el exilio forzoso que está teniendo lugar en Siria e Irak. La comunidad internacional tiene que hacer más esfuerzos para que los cristianos permanezcan en sus lugares de origen.

¿Cómo debería ser ese auxilio internacional que reclama?
Occidente debería trabajar para detener la violencia aumentado la presión sobre los grupos terroristas; ayudar a la economía de los países afectados; respaldar el proceso educativo en esas naciones y promover el diálogo pacífico entre todas las partes implicadas.

¿Las instituciones y los líderes musulmanes están haciendo lo suficiente para derrotar al IS?
Necesitan más coordinación y trabajo. Los dirigentes políticos, religiosos, culturales y educativos deben alcanzar la unidad y salvar a Irak de la destrucción y el terrorismo.

Pero esta región lleva décadas en llamas por el discurso del odio de unos hacia otros...
La mayoría de los musulmanes son moderados y aplican los principios del islam de un modo correcto. El problema surge cuando algunos mezclan religión y política. Al hacerlo, arruinan la religión y la política. Se debe exigir una completa separación entre ambas. A partir de esta máxima se debería construir una nueva mentalidad que sea enseñada en las escuelas.

Hace un mes se celebró en El Cairo una cumbre de ulemas y líderes cristianos que pidió erradicar las causas que alimentan el yihadismo. ¿Cuáles son, a su juicio, las raíces del terror?
La principal razón es la educación. A menudo se han inculcado ideas extrañas y radicales extraídas de libros muy antiguos. La enseñanza religiosa es clave para evitar que se malinterprete la verdadera esencia del islam y el corán.

Miles de combatientes del IS proceden de países occidentales. ¿Cómo detener ese flujo?
Esos jóvenes están siendo reclutados a través de las nuevas tecnologías. Se debería aumentar el control sobre internet. Las sobredosis de libertad son perjudiciales.

¿No cree que musulmanes y cristianos deberían conocerse mejor?
Cierto. Deberíamos mejorar el conocimiento que tenemos del otro pero ese esfuerzo debería ser mayor por parte de los musulmanes. Somos los cristianos quienes estamos padeciendo a los islamistas.

Hablemos de Egipto. ¿Están hoy los coptos mejor que durante los regímenes de Hosni Mubarak y el islamista Mohamed Mursi?
Sí. Mubarak gobernó casi tres décadas de paz. Bajo Mursi, en cambio, la sociedad egipcia vivió en ebullición. La población rechazó un régimen religioso. En cualquier caso, el régimen de Mursi y los últimos años de Mubarak en el poder, cuando germinaron los casos de corrupción, son épocas oscuras. Ahora, sin embargo, contamos con una nueva constitución, un nuevo presidente y una nueva visión de futuro. En dos o tres años Egipto habrá cambiado a mejor.

Mubarak fue absuelto en noviembre por el tribunal que investigaba su complicidad en la muerte de cientos de manifestantes durante el levantamiento popular de 2011. ¿Respalda su liberación?
Si se tienen en cuenta su edad y las acciones buenas que hizo durante su mandato, yo estoy a favor de su puesta en libertad tras haber permanecido cuatro años en prisión.

Ha brindado apoyo a Al Sisi desde antes incluso de su candidatura presidencial. Medio año después de llegar a palacio, ¿Está contento con su gobierno?
Sí. Trabaja duro y tiene un buen proyecto para este país. Está intentando reanimar la economía y cuenta además con la ayuda de naciones amigas. [¿Necesita Egipto alguien como él, con mano dura?] Sí. Egipto se debilitó durante el ultimo lustro de Mubarak y el breve mandato de Mursi. Necesitamos reformar la educación, la justicia y los medios de comunicación.

¿Disciplina y control férreo de las instituciones y la sociedad son compatibles con la democracia?
Sí. Tenemos que edificar una democracia, no desde la cima de la pirámide sino desde los peldaños más bajos. Hay que impulsar la democracia desde las aulas en pequeñas dosis que se vayan incrementando gradualmente. Es posible que nos lleve 20 años alcanzar una democracia plena pero no existe una receta general para implantar la democracia que triunfe en todos los países. Cada nación es un caso.

En el último año varios miles de personas han muerto y varias decenas de miles están entre rejas. ¿Le preocupa el respeto a los derechos humanos en Egipto?
En primer lugar, los derechos humanos no solo se aplican a los hombres de la policía sino a todos los ciudadanos. Y deben ser construidos a través de la educación, la prensa o la cultura. No podemos hablar solo de los derechos humanos de tres o cuatro personas en prisión.

Desde hace décadas sus fieles son víctimas de brotes sectarios, cada vez más frecuentes. Organizaciones como Amnistía Internacional denuncian la inacción policial...
Es cierto que cada cierto tiempo surgen problemas de convivencia pero son contadas las ocasiones en las que la policía no cumple con su trabajo.

La minoría copta también sufre discriminación en el acceso y promoción dentro de la administración pública y en la construcción y renovación de iglesias...
Son asuntos en los que estamos mejorando. Por ejemplo, fueron muchas las trabas para edificar nuevas iglesias durante los últimos años. Ahora estamos discutiendo con el gobierno una nueva legislación que elimine esos obstáculos.

Los Hermanos Musulmanes han sido declarados "organización terrorista" por la justicia. ¿Hay espacio para ellos en la vida pública egipcia?
Cuando detengan la violencia, dejen de atacar a la sociedad egipcia y pidan perdón por el daño causado, tendrán espacio. [Y el islam político. ¿Debe ser permitido?] Yo creo que sí pero es difícil para ellos aceptar esas condiciones. La respuesta a su pregunta se halla en sus nueve décadas de historia.

La comunidad internacional se ha mostrado muy escéptica respecto a la etiqueta de "grupo terrorista" de la Hermandad. ¿Tiene pruebas de su vinculación con ataques contra las fuerzas de seguridad?
Hay muchas. Por ejemplo, las declaraciones que escuchamos durante el régimen de Mursi y lo que dijeron desde la tribuna en la acampada de Rabea al Adauiya.

¿Estaría dispuesto a hablar con los líderes de la Hermandad?
No. No olvide que atacaron un centenar de iglesias y lugares cristianos el 14 de agosto de 2013. Quemaron y destruyeron nuestros templos. Cuando toda la sociedad egipcia acepte sus disculpas, nosotros también lo haremos. [¿Para cuándo la reconciliación?] Eso depende de la voluntad popular. Si quiere mi opinión, creo que es una posibilidad aún lejana.

El 9 de octubre de 2011 el ejército convirtió un manifestación cristiana en un baño de sangre. 28 de sus fieles murieron. ¿Qué recuerda de la masacre de Maspero?
Maspero sucedió durante el régimen de Tantatui [Husein Tantaui, por aquel entonces comandante en jefe de las fuerzas armadas y máximo responsable de tutelar la fallida transición egipcia]. No es sabio hablar de aquello ahora que hay nuevas autoridades. Debemos buscar nuestros derechos. [¿Quien fue el responsable? No hay duda de que fueron tanques los que se lanzaron y aplastaron a la multitud] No sé exactamente quienes son los autores de Maspero. Sucedió antes de que fuera nombrado papa. Queremos buscar la verdad pero en el momento adecuado.

Otro de los episodios negros de la transición fue el asalto a la Catedral de El Cairo...
El 7 de abril de 2013. Fue la primera vez que la sede de la Iglesia Ortodoxa Copta fue atacada. Fue urdido por el régimen de Mursi. [Uno de los responsables de la falta de seguridad fue el entonces ministro del Interior, Mohamed Ibrahim. Sigue en el cargo] No creo que sea responsable personalmente del ataque pero quizás sí algunos de sus asesores. Ibrahim es un buen ministro para los tiempos que corren.

En 2012, en una de sus primeras entrevistas como patriarca copto, declaró: "El papa no tiene tiempo para trabajar en política. Su papel es espiritual". Pero usted ha entrado de lleno en la arena política. ¿Por qué el cambio?
Nada ha cambiado. La función de cualquier iglesia es primero espiritual y luego social. Debemos participar como ciudadanos en la vida social. Cuando animo a los cristianos a que participen en las elecciones cumplo mi deber como ciudadano. Si pidiera el voto para ciertos candidatos haría política. Hago lo primero, no lo segundo. [¿Y cuando insta a apoyar a Al Sisi?] Lo hago desde mi condición de ciudadano. En 2013 todos los egipcios salieron a la calle. Mi cargo me impide bajar a la calle. Era mi modo de estar con ellos.

Sus fieles más jóvenes, que participaron en las revueltas contra Mubarak, le recriminan precisamente su interferencia política, que ha puesto a la Iglesia copta en primera línea de batalla...
Esos jóvenes no entienden bien lo que sucede. Es cierto que hay diferencias generacionales entre los coptos pero estamos en continuo diálogo con nuestra gente. Soy un líder espiritual, nunca político.

Permítame preguntarle por el papa Francisco. Hace año y medio se reunió con él en Roma en un encuentro histórico entre las iglesias occidental y oriental, el segundo desde el gran cisma de 1054.¿Qué impresión conserva de Bergoglio?
Es un hombre lleno de espíritu de dios. Fue una cita maravillosa. Prometimos rezar por nuestras respectivas iglesias y hablamos de fomentar el diálogo entre las iglesias Copta y Católica. [¿Se logrará algún día la unión de las iglesias?] Si construimos un clima de comprensión mutua en todos los niveles y desde abajo, es posible que en algún momento alcancemos la unidad.

En pleno siglo XXI, ¿cuál debe ser la función de la Iglesia?
La Iglesia necesita reformar el mundo para liberarlo de enfermedades sociales como la homosexualidad o el ateísmo y propiciar la reconciliación con dios para vivir al dictado de los mandamientos de la Biblia y conservar nuestra posición en el paraíso, el reino de Dios. Algunos seres humanos están sanos; otros, sin embargo, carecen de buena salud. La homosexualidad, por ejemplo, requiere arrepentimiento o tratamiento médico.

Dice el papa Francisco que la Iglesia debe "dar mayor valor a la presencia de las mujeres"...
La mujer es la mitad de la sociedad. En nuestro caso, participan activamente en la vida religiosa y a menudo nos representan en conferencias internacionales. [¿Podrán ejercer algún día el sacerdocio?] No, jamás. No es aceptable. Todos los discípulos de Jesús eran hombres. Y, además, hay una razón social: la vida de la mujer cambia de período en período.

Publicado en: El Mundo (22/12/2014)

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