viernes, 19 de diciembre de 2014

Grecia se afianza como puerta de entrada de China en Europa

Antigua Ruta de las Especias, con el Ática griega como puerta de entrada en Europa desde oriente






















Terminal de contenedores en el puerto griego del Pireo




























Un paseo por las calles del Pireo, localidad de 160.000 habitantes unida a Atenas por la ininterrumpida sucesión de edificios y el culebreo del metro y los tranvías, es una incursión en la China más laboriosa y fabril: tiendas de conveniencia abiertas las 24 horas, bazares, grandes almacenes que ocupan manzanas (o hangares preteridos por la deslocalización del trabajo de los astilleros); abundantes letreros, en mandarín e inglés, de consignatarios en la misma calle donde antes exhibían su poderío las navieras griegas. Ese es el paisaje que ofrece en los últimos años el mayor puerto de Grecia, cuya terminal de pasajeros registra al año 20 millones de movimientos, entre isleños y turistas.

La otra gran terminal, la de carga, está destinada a convertirse en la puerta europea de la Ruta de la Seda XXI, gracias a los ambiciosos planes comerciales de Pekín (y la perentoria necesidad económica griega). Con 230 millones de euros sobre la mesa, la estatal china Cosco reforzó en noviembre su control sobre el principal puerto comercial de Grecia; sus productos entrarán por la puerta grande de Europa gracias al salvoconducto helénico. Cosco opera en el Pireo desde 2009, cuando logró por 500 millones una adjudicación a 35 años para gestionar la mitad de la terminal de carga, triplicando en estos años la actividad pese a las críticas de parte de la opinión pública, por considerarlo una cesión de soberanía —el Estado controla el 50% restante—, y de los poderosos sindicatos portuarios, que no se cansan de denunciar las condiciones laborales abusivas de Cosco.

“Ningún país en Europa ofrece este potencial”, señalaba esta primavera Fu Cheng, portavoz de la empresa china, subrayando que el actual movimiento de 6.000 contenedores al día podría dispararse con la reciente concesión. Los cálculos prevén para 2021 una capacidad anual de 7,2 millones de contenedores. “El Pireo será el mayor puerto mediterráneo y uno de los mayores centros de distribución de mercancías del este de Europa”.

Pero por el Pireo no sólo entran mercancías chinas, sino también japonesas, como demuestra la circulación de tres a cuatro trenes semanales, cada uno de ellos con 38 vagones, desde el Pireo a Nitra, en Eslovaquia, donde Sony posee una fábrica de ensamblaje de televisores que provee a toda Europa. Fuentes de Sony subrayan que gracias al control chino del Pireo, la distribución es mucho más fluida y recorta en 10 días las rutas anteriores.

El puerto griego, pues, será el eje sobre el que pivotará la presencia china en Europa, pero no es el único (a Pekín le interesa también el puerto de Salónica y la red de ferrocarriles griega). En el antiguo aeropuerto de Atenas, el Ellinikó, vendido en noviembre por 915 millones, la empresa griega Lamda —dedicada al negocio inmobiliario en Grecia, pero también en Rumania, Serbia, Bulgaria y Montenegro—, prevé levantar un macrocomplejo residencial, comercial y turístico, con una inversión de 8.000 millones de euros y la creación de decenas de miles de puestos de trabajo. Detrás del proyecto está el gigante chino Fosun, el mayor conglomerado privado del país asiático, y, en menor medida, una compañía de Abu Dabi.

Publicado en: El País (17/12/2014)

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